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El parque residencial de España necesita una intervención urgente. Casi la mitad de las viviendas del país se construyó hace más de 40 años y, según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), 8 de cada 10 construcciones en territorio español tienen clasificaciones energéticas E, F y G, las más bajas. El sector consume en torno al 30% de la energía y genera cerca del 40% de las emisiones de efecto invernadero.

Para revertir esta situación, la Unión Europea ha puesto en marcha la concesión de fondos NextGeneration EU para rehabilitar los edificios, que cubren el coste parcial o total de las obras, según el ahorro de energía alcanzado. El objetivo de la UE es que, para 2050, la totalidad del parque de viviendas esté renovado.

Una vez que se decide rehabilitar un edificio, ¿a qué aspectos se debe prestar atención? A continuación, te mostramos algunas de las medidas más efectivas para hacer un edificio más sostenible y eficiente:

8 medidas para un edificio más sostenible y eficiente

1. Aislamiento de fachadas

Las pérdidas a través del conjunto cerramiento y puentes térmicos suponen un 30% del total; por tanto, las medidas para evitar dichas pérdidas resultan muy efectivas a la hora de conseguir mejoras importantes en la eficiencia energética del edificio.

Mediante cámaras termográficas, se pueden identificar fácilmente dónde se encuentran los puentes térmicos que se producen en los puntos críticos de una fachada.

Para aislar la fachada, existen varias opciones: aislar, por fuera, por dentro o inyectar espuma de poliuretano en el interior de las cámaras. La elección de una solución u otra dependerá de condicionantes de ejecución, urbanísticos, económicos y los problemas concretos a resolver. No obstante, si los condicionantes anteriores lo permiten, la instalación de sistemas SATE es, a priori, las más eficiente. Además de mejorar el aspecto estético del edificio, este sistema soluciona muchos puentes térmicos y aprovecha la inercia térmica del cerramiento existente.

2. Aislamiento de ventanas

Las pérdidas a través de las ventanas suponen un 15% del total. Un primer paso es el cambio de las ventanas correderas por ventanas abatibles con objeto de reducir la permeabilidad al aire reduciendo las infiltraciones y, dentro de la gama de abatibles, optar por buenas carpinterías con rotura de puente térmico y acristalamientos dobles o triples, bajo emisivos (si son acristalamiento al norte) y con buen factor solar (si son al sur).

Una buena elección de la carpintería y vidrios puede suponer una mejora en ahorro sobre esos elementos en particular, de hasta el 60%.

3. Aislamiento de cubiertas

Una cubierta mal aislada tiene varios efectos: en primer lugar, como el aire tiende a subir, se produce una pérdida de temperatura en invierno, además de la posibilidad de aparición de humedades con las lluvias y la existencia de un ambiente excesivamente caluroso en verano, que afecta especialmente a los usuarios del último piso.

Los tejados inciden en las pérdidas a través de la envolvente con la misma importancia que los cerramientos.

El aislamiento de las cubiertas, al igual que con los cerramientos, se puede llevar a cabo en el exterior o el interior del edificio. Para las cubiertas planas, la solución de aislamiento por el exterior es la más óptima, mientras que, para las inclinadas, en la mayoría de los casos, debe hacerse por el interior.

Otra de las opciones es crear un “tejado verde” mediante una estructura que permite plantar vegetación que aísla, impermeabiliza, retiene el agua de lluvia y absorbe la radiación solar. En estos casos, es primordial realizar un estudio de cargas para determinar si la cubierta es capaz de soportar el peso de este sistema.

edificio más sostenible y eficiente cubierta verde
Para elegir las medidas adecuadas a tomar para que sean óptimas a nivel de coste, ahorro y retorno de la inversión, lo más recomendable es llevar a cabo una auditoría energética del edificio que analice su situación actual.

4. Reutilización de aguas grises

Ante la escasez de agua, un uso responsable de los recursos es vital en un ejercicio eficiente y sostenible: una de las opciones para lograrlo es incluir un sistema biológico en el edificio para el tratamiento y reutilización de las aguas grises, que son las que provienen de fregaderos, duchas y lavabos. Este tipo de agua, al estar poco contaminada, se puede tratar y reutilizar para otros usos dentro del mismo edificio, como puede ser llenar los inodoros o utilizarla como agua de riego.

5. Inclusión de paneles solares

Los paneles solares fotovoltaicos pueden producir un ahorro de energía de hasta un 50% de la electricidad en la factura de la luz. Se pueden instalar tanto en cubiertas como en fachadas. Por su parte, los paneles solares térmicos pueden proporcionar agua caliente sanitaria y para calefacción todo el año en los lugares con muchas horas de sol. También existe la posibilidad de instalar paneles solares híbridos que proporcionan los dos tipos de energía.

6. Recuperadores de calor

Este tipo de sistemas, que ayudan también a filtrar y renovar el aire en invierno, absorbe el calor del aire caliente y viciado que se extrae de las viviendas para precalentar el aire que se toma de fuera, de tal forma que el salto térmico que necesita cubrir la máquina de climatización es menor. En verano, el proceso es el inverso.

7. Mejora de la eficiencia de las instalaciones de calefacción

En las rehabilitaciones, es recomendable cambiar los sistemas centralizados por sistemas individualizados. Si se puede intervenir en la totalidad y no hay inconvenientes técnicos, los sistemas de aerotermia son de las soluciones que cuentan con un mayor rendimiento. En el resto de casos, el cambio de los equipos de climatización por otros con mayor eficiencia contribuyen a mejorar sustancialmente la eficiencia energética de los edificios.

8. Instalar sistemas de seguimiento de la eficiencia del edificio

Es muy conveniente instalar sistemas para hacer un seguimiento del consumo eléctrico, la temperatura, el gas y el agua del edificio, ya que solo así es posible observar de manera precisa la eficiencia energética de cada vivienda. Así, será posible tomar medidas para revertir la situación cuando se produzca un gasto energético desmesurado. Es lo que se denomina post auditoría o seguimiento de las medidas adoptadas.

Paso clave: realizar una auditoría energética

Para elegir las medidas adecuadas a tomar para que sean óptimas a nivel de coste, ahorro y retorno de la inversión, lo más recomendable es llevar a cabo una auditoría energética del edificio que analice su situación actual. De hecho, el Real Decreto 853/2021 por el que se regulan los programas de ayuda en materia de rehabilitación residencial, prevé una ayuda específica para la elaboración del Libro del Edificio Existente que, además de recoger información básica sobre el edificio y las instrucciones de mantenimiento, contiene un estudio sobre las posibles intervenciones para mejorar la eficiencia energética y un plan de actuación detallado.

Una vez realizada la auditoría, se valorará la adopción de las medidas óptimas para incrementar la eficiencia energética del edificio auditado.

Si estás pensando en rehabilitar tu edificio, acceder a ayudas para la rehabilitación de edificios, solicitar una hipoteca verde o realizar una auditoría energética, en el Grupo Tecnitasa te podemos ayudar durante todo el proceso. Contamos con consultores y técnicos especializados que te asesorarán sobre los trámites y actuaciones óptimas que debes realizar en el edificio según tus necesidades y objetivos.

También somos especialistas en la implementación de estas actuaciones, así como en el control de calidad y la evaluación de las mejoras en eficiencia energética de edificios.

Contáctanos y estaremos encantados de ayudarte.

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